El fin del Estado de Sitio
Gracias a la Ley Antitabaco (muy flojica, maño, muy flojica) los no fumadores hemos dejado de estar en un Estado de Sitio impuesto por los fumadores.
José Luis Corral, con su clarividencia habitual, ya apuntó en su columna en El Periódico que no hubiese sido necesario legislar nada si los fumadores tuviesen un mínimo de educación y responsabilidad. Ante la carencia de tales actitudes, la Administración ha tenido que tomar cartas en el asunto (aunque tarde y no con la determinación debida). Hasta diciembre del 2.005 el fumador echaba humo donde le placía sin importar las molestias (o peor aún, gravísimas enfermedades) que pudiese ocasionar en torno suyo. He conocido a muy pocos fumadores respetuosos con los que no queremos fumar (eso de decir "si te molesta lo apago" me parece insuficiente, se debería preguntar primero, y no a la inversa).
En este país se ha sido demasiado permisivo con el fumador. Ya era hora de que las tornas cambiaran, y de que la sociedad tomara conciencia. A esos señores de una asociación infame que recoge firmas por la tolerancia, les digo desde ya, que me declaro totalmente intolerante con sus malos humos. Que se los traguen todos ellos. Es decir, que no fumen en mi presencia. Se acabó la tolerancia y la cortesía. Que no nos pidan más que nos tenemos que morir cortésmente. "De algo hay que morir". De acuerdo. Pero que la modadalidad de mi muerte la decida mi destino, no tu irresponsabilidad/cigarrillo.
Los fumadores están que trinan. Pues que trinen: no tienen una pizca de razón. La nueva ley no les prohíbe fumar. Les prohíbe obligar a fumar a quién no quiere hacerlo. A mí (como supongo a todos los no fumadores) me han obligado a fumar en mi propio puesto de trabajo, en los lugares de ocio, en el autobus, en la facultad... Ya era hora de que alguien pusiese coto (aunque haya sido de una manera tan tibia en el caso de los bares y restaurantes).
Cada año mueren en España 10.000 no fumadores cuya causa de defunción ha sido una enfermedad provocada por la exposición al humo del tabaco.
En los cementerios hay muchos muertos por los cigarrillos que nunca encendieron y nunca se llevaron a los labios, pero cuyo humo sí se vieron obligados a inhalar. Ojalá la nueva ley sirva para disminuir drásticamente esas escándalosas cifras.
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Autor: Fernando
Fecha: 25/01/2006 19:55.
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Autor: Óscar Garisa
Gracias por tu visita (¿o habrá que decir "visitika"?) a mi bebéblog (tiene sólo 3 días, a ver si no se me muere de pena, por falta de cariño).
Fecha: 25/01/2006 20:24.
Autor: Sergio del Molino
Fecha: 26/01/2006 19:38.
Autor: Óscar Garisa
Fecha: 26/01/2006 20:20.
